El arancel de EE. UU. golpea al cava: las exportaciones de espumoso caen en el primer trimestre de 2026
Las ventas de vino envasado español retroceden un 4,9% en valor entre enero y marzo, con el cava cediendo un 5,9% y el mercado estadounidense hundiéndose más de un 26% por el nuevo arancel.
Un primer trimestre a la baja para el vino envasado
Las exportaciones españolas de vino envasado —licor, aguja, espumosos, tranquilos y bag-in-box— sumaron entre enero y marzo de 2026 un total de 182,8 millones de litros por 512,4 millones de euros, según los datos de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) analizados por la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE). La cifra representa un descenso del 3,9% en volumen y del 4,9% en valor respecto al mismo periodo de 2025, con un precio medio de 2,80 euros por litro, un 1% menos.
El espumoso, la categoría más castigada
Dentro de ese retroceso general, los vinos espumosos han sido los que más han sufrido: sus ventas exteriores cayeron un 6% en valor, hasta 96,4 millones de euros, y un 7,2% en volumen, hasta 28,3 millones de litros, aunque el precio medio subió un 1,3%, hasta 3,40 euros por litro. El cava concentra la mayor parte de ese negocio, con 67,6 millones de euros y 18,1 millones de litros, y registra caídas del 5,9% en valor y del 5% en volumen. El resto de espumosos españoles retrocedió aún más: un 6,2% en valor y un 10,7% en volumen.
Estados Unidos, el mercado que más pesa en la caída
Estados Unidos se mantiene como el primer mercado para el espumoso español, tanto en valor como en volumen, pero es también el que más está sufriendo el nuevo escenario arancelario. Durante el primer trimestre de 2026, las ventas de espumoso a Estados Unidos se desplomaron un 26,5% en valor, hasta 13,15 millones de euros, y un 27,5% en volumen, hasta 3,6 millones de litros, un golpe directo del arancel aplicado por la Administración estadounidense.
No todo cae: el bag-in-box resiste
En medio de este panorama, el bag-in-box es la excepción que confirma la regla: sus exportaciones crecieron un 7,2% en valor y un 8,3% en volumen entre enero y marzo, la única categoría de vino envasado que avanza mientras el resto retrocede. Los vinos de licor, por su parte, firmaron el peor comportamiento del trimestre, con caídas del 18,3% en valor y del 20,8% en volumen. El mensaje para el sector es claro: la presión arancelaria en Estados Unidos y la contracción del consumo interno obligan a las bodegas exportadoras a diversificar mercados y formatos con más urgencia que nunca.