Hacienda autoriza a las bodegas usar equipos móviles para desalcoholizar vino
La Agencia Tributaria aclara los permisos necesarios para aplicar tratamientos de desalcoholización y corrección del grado alcohólico fuera de una planta fija, una medida que la FEV celebra como un impulso para las bodegas pequeñas.
Una aclaración que resuelve una duda regulatoria clave
La Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) ha autorizado formalmente a las bodegas españolas el uso de equipos móviles para realizar operaciones de desalcoholización y de corrección del grado alcohólico del vino, siempre que cuenten con la autorización correspondiente y cumplan la normativa de Impuestos Especiales. La medida, conocida el pasado 30 de julio, afecta tanto a los procesos de eliminación total o parcial del alcohol como a las correcciones puntuales del grado alcohólico final del vino.
Qué cambia para las bodegas
Para poder aplicar estos tratamientos, las bodegas deberán disponer del permiso específico de la Agencia Tributaria. La regulación fija además las responsabilidades fiscales y de control sobre los subproductos generados y sobre la mezcla hidroalcohólica que se produce durante el proceso de desalcoholización. Desde la Federación Española del Vino (FEV) subrayan que esta aclaración resuelve una de las principales dudas regulatorias que existían sobre el uso de equipos desplazables, especialmente relevante para las bodegas que no disponen de maquinaria propia y que hasta ahora recurrían a proveedores especializados sin una base normativa del todo clara.
Una barrera menos para las bodegas pequeñas
El cambio permite que los tratamientos de desalcoholización puedan realizarse directamente en las instalaciones de cada empresa, sin necesidad de contar con una planta fija propia. La organización empresarial considera que la medida mejora la seguridad jurídica del sector y facilita el acceso a estas tecnologías a las pequeñas y medianas bodegas, que hasta ahora se enfrentaban a mayores dificultades para incorporar esta línea de negocio frente a los grandes grupos con capacidad de inversión en maquinaria propia.
Una respuesta a la demanda de vinos con menos alcohol
La decisión de la AEAT llega en un momento en el que parte del sector vitivinícola español adapta su producción a nuevas pautas de consumo, con una demanda creciente de productos con menos graduación alcohólica sin renunciar por ello a cumplir las exigencias fiscales y administrativas ligadas a la elaboración del vino. La FEV sostiene que esta autorización elimina una barrera administrativa que dificultaba la implantación de estos servicios en España, y que a partir de ahora las empresas interesadas cuentan con una referencia mucho más precisa sobre qué permisos necesitan, qué procedimientos pueden aplicar y qué obligaciones deben asumir ante la Administración tributaria.