García Carrión cierra 2025 con un beneficio récord de 54,7 millones de euros pese al frenazo de los vinos
El grupo propietario de Don Simón y Pata Negra mantiene su facturación casi plana en 1.162 millones, mientras la división de zumos y bebidas compensa el peor comportamiento relativo del negocio vinícola.
Un nuevo récord, aunque con matices
García Carrión, el grupo agroalimentario murciano propietario de marcas como Don Simón y Pata Negra, cerró el ejercicio 2025 con un beneficio neto de 54,7 millones de euros, un 4,2% más que en 2024, según las cuentas depositadas en el Registro Mercantil. La cifra supone un nuevo récord histórico para la compañía, aunque el crecimiento se queda lejos del avance del 7,6% registrado el año anterior, lo que refleja una desaceleración en el ritmo de mejora de los resultados.
Facturación estable, resultado de explotación a la baja
La facturación del grupo se mantuvo prácticamente plana en 1.162 millones de euros, frente a los 1.161 millones del ejercicio anterior. El resultado de explotación, sin embargo, se situó en 82,8 millones de euros, un descenso del 7,6% respecto a 2024, mientras que el ebitda se mantuvo estable en 144 millones. La compañía atribuye esta evolución a una estrategia centrada en productos de mayor valor añadido, la mejora de la eficiencia y la contención de gastos, además de al esfuerzo inversor realizado en los últimos ejercicios para mejorar y ampliar sus instalaciones de Huelva, Jumilla, Almería, Segorbe y Daimiel.
Los zumos tiran más que los vinos
Un dato relevante de las cuentas de 2025 es que, dentro del grupo, la división de zumos y otras bebidas y productos de alimentación tuvo un mejor comportamiento relativo que la de vinos, en línea con las dificultades generales que atraviesa el sector vitivinícola español, marcado por la caída del consumo interno y la presión de los aranceles en algunos mercados de exportación. García Carrión, fundada en 1890 en Jumilla, sigue siendo una de las tres únicas empresas españolas del sector agroalimentario capaces de superar la barrera de los 1.000 millones de euros de facturación anual.
Inversión y refinanciación para sostener el crecimiento
Durante 2025, el grupo destinó algo más de 32 millones de euros a inversión, y en marzo refinanció su préstamo sindicado por 211,2 millones de euros, con vencimiento en 2031, además de suscribir una línea de financiación adicional no dispuesta de 40 millones. La compañía sostiene que estos resultados respaldan su política de amortizar las inversiones ya realizadas y mantener el equilibrio financiero y patrimonial, en un contexto en el que muchas bodegas españolas de menor tamaño no cuentan con el mismo margen de maniobra financiero.