Abadía Retuerta convierte su Vendimia Solidaria en una obra de arte ecológica pintada con pieles y sedimentos de uva
El artista británico Terry Craven firma la etiqueta de la 12ª edición de este vino benéfico, la primera que se comercializa como ecológico con DOP propia, cuya recaudación se destina íntegramente a causas sociales.
Un vino solidario que cumple doce ediciones
La bodega vallisoletana Abadía Retuerta ha presentado la duodécima edición de su Vendimia Solidaria, un proyecto que combina vino, arte y compromiso social, y cuya recaudación se destina íntegramente cada año a entidades sociales. La edición 2025 marca además un hito para la bodega: es la primera vez que este vino benéfico sale al mercado como vino ecológico con DOP Abadía Retuerta, reflejando la apuesta de la casa por una viticultura cada vez más respetuosa con el entorno.
Una etiqueta pintada con la propia materia del vino
La gran novedad de esta edición es su etiqueta, que reproduce «Hope is a vertical line», una obra creada específicamente para el proyecto por el artista británico Terry Craven, nacido en Leeds en 1984, durante su residencia artística en Abadía Retuerta. La pieza forma parte de una práctica centrada en el diálogo con el paisaje y la materia, desarrollada a través de procesos lentos y repetitivos vinculados al paso del tiempo, y utiliza como pigmentos naturales pieles, jugo y sedimentos de uva procedentes de la propia elaboración del vino de la bodega.
Viriditas: la vida como fuerza de renovación
La obra de Craven se inspira en el concepto de viriditas, formulado por la mística benedictina Hildegard von Bingen en el siglo XII, que entiende la vida como una fuerza constante de renovación y reverdecer. El resultado es una pieza que conserva las huellas físicas del propio proceso creativo, con pequeñas grietas y variaciones materiales que evidencian el paso del tiempo y la fragilidad de la materia, en un diálogo directo con la filosofía de trabajo de la bodega, marcada por la restauración de su monasterio histórico y una viticultura pensada para las generaciones futuras.
Un ensamblaje joven, sin paso por barrica
En el plano enológico, Vendimia Solidaria 2025 se presenta como una añada joven elaborada a partir de un ensamblaje de Garnacha (44%), Malbec (44%) y Cabernet Sauvignon (12%), elaborada sin paso por barrica para preservar la expresión varietal de cada uva. Para la gastronomía, esta combinación de frescura, fruta directa y ausencia de madera lo convierte en un vino especialmente versátil, capaz de acompañar tanto platos de cuchara como preparaciones más ligeras de verano, y refuerza la idea de que un proyecto solidario puede ser, al mismo tiempo, una propuesta enológica y artística de primer nivel.