OIVE lanza la campaña 'DI VINO' para conectar el vino español con los consumidores más jóvenes
La Organización Interprofesional del Vino de España presenta una campaña de comunicación orientada a revertir la caída del consumo interno, que ha bajado un 4,3% en el último año hasta los 9,32 millones de hectolitros, poniendo el foco en la Generación Z
El vino español busca relevancia entre los jóvenes
La Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE) ha presentado oficialmente su nueva campaña de comunicación, bautizada como «DI VINO», cuyo objetivo central es conectar con el consumidor joven y recuperar terreno en un segmento de edad —la Generación Z y los millennials de entre 20 y 35 años— que está mostrando menor vinculación con el vino que las generaciones anteriores. La campaña llega en un momento de especial necesidad para el sector: el consumo aparente de vino en España cayó un 4,3% en el último año, situándose en 9,32 millones de hectolitros al cierre de marzo de 2026, según datos de La Semana Vitivinícola.
La lona de 20 metros que OIVE desplegó frente al Congreso de los Diputados en la Carrera de San Jerónimo de Madrid fue la imagen más visual del lanzamiento: un gesto deliberadamente urbano y generador de conversación en redes sociales, orientado precisamente a la audiencia más joven que la campaña intenta alcanzar.
El desafío: el vino frente a la cerveza y los destilados entre los jóvenes
La caída del consumo interno de vino en España no es un fenómeno nuevo ni exclusivamente español: se produce en un contexto europeo donde los vinos pierden cuota frente a la cerveza artesana, los cócteles, los destilados premium y las bebidas sin alcohol entre los consumidores menores de 35 años. Las razones son múltiples: la percepción de que el vino es una bebida compleja y con cierto elitismo cultural, la competencia de otros productos con narrativas más accesibles y aspiracionales para el público joven, y el impacto de los movimientos de consumo moderado y wellness que han reducido la tolerancia al alcohol entre parte de este segmento.
La campaña DI VINO apuesta por una narrativa que desafía esas percepciones: el vino como parte de la cultura española contemporánea, accesible, plural y celebrado en contextos modernos y urbanos, sin renunciar a su raíz territorial y artesanal. La reunión de Montepulciano, donde OIVE y las interprofesionales europeas del vino se reunieron los días 10 y 11 de junio, reforzó esta agenda con un mensaje compartido: el vino europeo necesita renovar su narrativa ante las nuevas generaciones sin abandonar lo que lo hace único.
El sector busca el equilibrio entre tradición y modernidad
El debate sobre cómo el vino puede ser relevante para los consumidores de 25 años sin perder su esencia cultural es el más importante que tiene el sector sobre la mesa en 2026. Algunas bodegas apuestan por rediseños de etiquetas más modernos y directos; otras por formatos alternativos como el bag-in-box de calidad, los vinos en lata o los canned wines para consumo en exteriores; otras por la bajada de graduación —como hace Habla del Mar con su nueva añada— para conectar con tendencias de consumo moderado. DI VINO propone que todas esas estrategias deben acompañarse de una campaña que sitúe al vino como bebida de referencia cultural en España, del mismo modo en que la cerveza ha sabido reinventarse para el consumidor joven sin perder su identidad.