La Cata por Cuadrillas Espolón vuelve a Logroño para premiar el conocimiento popular del vino de pueblo
La Fundación Caja Rioja, CaixaBank y la Cofradía del Vino de Rioja organizan el 13 de septiembre esta competición sensorial y teórica que pone en valor los vinos premiados del Concurso de Cosecheros.
Una cita popular con fondo técnico
La Cata por Cuadrillas Espolón regresa a Logroño el próximo 13 de septiembre de 2026, organizada por la Fundación Caja Rioja, CaixaBank y la Cofradía del Vino de Rioja. Esta iniciativa popular pone el foco en los vinos premiados del Concurso de Cosecheros y del Concurso de Vinos de Pueblo, conectando la divulgación sensorial del vino con el origen mismo del viñedo riojano, en un formato pensado para acercar la cultura enológica al público general y no solo a los profesionales del sector.
Doce cuadrillas, cuatro integrantes cada una
El evento se desarrollará en el Paseo del Espolón entre las 11:00 y las 13:00 horas, con una participación limitada a doce grupos de cuatro integrantes cada uno. Las inscripciones, abiertas hasta el 9 de septiembre, tienen un coste de 16 euros por equipo, con gratuidad para las cuadrillas que cuenten con algún miembro del programa «Amigos de Fundación Caja Rioja», una fórmula que busca facilitar el acceso a un público lo más amplio posible.
Cata a ciegas y examen de tipicidad
El formato combina una fase práctica de cata a ciegas con una prueba teórica: por un lado, una fase analítica práctica de identificación organoléptica y valoración de estilos en muestras seleccionadas de cosecheros y vinos de pueblo; por otro, un cuestionario de tipicidad, con una batería de preguntas tipo test centradas en la historia, la normativa y la geografía del viñedo riojano. Como incentivo, los equipos mejor clasificados recibirán lotes de vino de las bodegas galardonadas y una membresía anual de honor en la Cofradía del Vino de Rioja.
Reconectar al consumidor con las bodegas más pequeñas
Iniciativas como esta se plantean como una herramienta necesaria para reconectar al consumidor de proximidad con las bodegas de menor tamaño, valorizando la figura del cosechero y de los vinos de pueblo frente a la mayor visibilidad mediática de las grandes marcas riojanas. En un contexto de caída del consumo interno y de exportaciones a la baja, actividades como la Cata por Cuadrillas Espolón buscan mantener viva la relación directa entre el aficionado local y el vino que se elabora, literalmente, a pocos kilómetros de su propia casa.