Jerez, Capital Española de la Gastronomía, acogió Vinoble 2026: el mayor escaparate internacional de vinos nobles, generosos y licorosos
La XIII edición del salón, con nuevas fechas y formato, reforzó el vínculo entre el vino de Jerez y la alta cocina ante más de 60.000 visitantes esperados
Jerez, dos coronas a la vez
Pocas ciudades habrán vivido un año tan cargado de significado enológico y gastronómico como Jerez de la Frontera en 2026. Capital Española de la Gastronomía y sede de Vinoble 2026, la XIII edición del Salón Internacional de los Vinos Nobles, Generosos y Licorosos, la ciudad andaluza se convirtió en el escaparate más exigente del mundo para una categoría de vinos que vive un momento de redescubrimiento global.
El salón, que se celebró del 30 de mayo al 1 de junio de 2026 en un calendario renovado —por primera vez de sábado a lunes, para facilitar la logística de los profesionales del sector—, reunió a lo más granado de la producción mundial de generosos, licorosos y vinos de alta gama con envejecimiento oxidativo. El vínculo con la capitalidad gastronómica jerezana añadió una capa de relevancia estratégica: la alta cocina y el vino de Jerez llevan décadas reencontrándose, y este año la simbiosis fue el hilo conductor de todo el evento.
Un formato pensado para el profesional
La organización de Vinoble 2026 introdujo cambios significativos que marcan una evolución del modelo: el acceso se restringió a visitantes profesionales, eliminando la entrada al gran público y convirtiendo el salón en una plataforma pura de negocio y conocimiento. La decisión no fue gratuita: el objetivo era mejorar la calidad de los encuentros y la operativa de los expositores, que pueden así concentrar energía en contactos realmente relevantes.
El resultado, según las primeras valoraciones de los participantes, fue positivo. La densidad de contactos por expositor aumentó, y la jornada dedicada exclusivamente al maridaje con alta cocina jerezana se convirtió en uno de los momentos más celebrados de la edición.
El contexto: el renacimiento global de los generosos
El vino de Jerez vivió décadas de incomprensión. Durante los años noventa y dos mil, fue relegado a un segundo plano por la moda de los grandes tintos internacionales y los blancos de corte atlántico. Sin embargo, la última década ha traído una reivindicación entusiasta impulsada por la alta gastronomía, la coctelería de autor y una generación de sumilleres dispuesta a redescubrir tipologías olvidadas.
Hoy, la manzanilla, el fino, el amontillado, el oloroso y el palo cortado son protagonistas en las cartas de los mejores restaurantes del mundo. El jerez ha cruzado de nuevo el Atlántico y recuperado su presencia en los grandes mercados anglosajones. Vinoble es el punto de encuentro donde esa tendencia se materializa en catas, negocios y conversaciones que marcan el rumbo de la denominación.
El maridaje definitivo: vino de Jerez y cocina jerezana
La capitalidad gastronómica de Jerez aportó a Vinoble 2026 una dimensión extra: la posibilidad de mostrar in situ cómo los vinos generosos se convierten en el acompañamiento más natural de la cocina del Marco de Jerez. Desde el marisco de la bahía de Cádiz con una copa de manzanilla, hasta el rabo de toro estofado con un oloroso seco de crianza larga, pasando por los quesos payoyos de la Sierra de Cádiz con un palo cortado de décadas: la geografía del sabor jerezano tiene pocas discusiones posibles cuando se experimenta sobre la mesa.