El 94% de los españoles bebe vino en bares y restaurantes y el 80% valora la Denominación de Origen en su decisión de compra, según el mayor estudio del sector en 2026
El Observatorio del Vino en España de Alimarket, basado en 1.600 entrevistas, radiografía un consumidor más cultural y consciente, aunque los jóvenes de 18 a 35 años se decantan cada vez más por el vino sin alcohol
El vino en España: un consumo cultural, social y cada vez más consciente
El estudio más exhaustivo sobre el consumo de vino en España en 2026 —el Observatorio del Vino en España, elaborado por Alimarket con la colaboración de IO Investigación y presentado en la Barcelona Wine Week 2026— arroja datos que retratan con precisión el vínculo de los españoles con el vino. La cifra más elocuente: el 94% de los consumidores de vino en España lo toma en bares y restaurantes. El vino, en este país, es ante todo un acto social.
Jesús Barbero Quirós, autor del estudio, explica que el consumidor confía en sus puntos de restauración de referencia y elige momentos compartidos para el consumo. El vino en España se bebe con otros, no en soledad. Y esa dimensión social y cultural es precisamente lo que diferencia el consumo español del de otros mercados europeos, donde la compra en supermercado y el consumo doméstico tienen un peso mayor.
La DO como garantía: el 80% la considera decisiva
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es el papel de las Denominaciones de Origen en el proceso de compra: el 80% de los consumidores considera muy o bastante importante que un vino esté acogido a una DO concreta. La percepción de calidad del vino español también es muy positiva: el 76% de los consumidores considera que el vino de origen español es de buena o muy buena calidad. Estos datos refuerzan la apuesta de las denominaciones por comunicar territorio, rigor y excelencia como argumento de valor, frente a estrategias basadas únicamente en el precio.
El informe también subraya que el consumo de vino en España es, según Barbero, «cada vez más cultural, consciente e informado». El consumidor busca maridajes, catas y presentaciones innovadoras que enriquezcan su experiencia. La hostelería, que registra un crecimiento del 2,4% en volumen y del 4% en valor con precios medios de 6,37 €/litro, se consolida como el principal motor de promoción de los vinos premium y de bodegas emergentes.
La revolución generacional: los jóvenes y el vino sin alcohol
El estudio detecta una señal de alerta y de oportunidad simultánea en el segmento joven. El 15,3% de los consumidores de 18 a 29 años ya incluye vinos sin alcohol o de baja graduación en su cesta de compra habitual, y un 30,5% los ha consumido o probado en los últimos doce meses. Los jóvenes valoran la frescura, la ligereza y la conveniencia, y prefieren formatos prácticos —latas, mini botellas, espumosos ligeros— y estilos informales. Una encuesta de Castell d'Or revela que el 78% de los consumidores españoles estaría dispuesto a probar vino sin alcohol, con interés especialmente marcado en la franja 18-35 años. Esta tendencia no es una amenaza al vino tradicional, sino un ensanchamiento del mercado potencial que el sector tiene la oportunidad de capitalizar si ofrece alternativas de calidad y con identidad.