Familia Torres logra la certificación B Corp con 121,3 puntos y lidera la transformación sostenible de las bodegas españolas
La histórica bodega catalana supera ampliamente el mínimo exigido y se convierte en referente europeo de empresa vitivinícola con impacto positivo certificado
Familia Torres: la bodega española que convierte la sostenibilidad en certificación
El 2 de junio de 2026, Familia Torres anunció desde Barcelona un logro que muy pocas empresas del sector vitivinícola mundial pueden exhibir: la obtención de la certificación B Corp con una puntuación de 121,3 puntos, superando en más de un 50 % el mínimo de 80 puntos exigidos por la organización B Lab para acceder a este reconocimiento. Con este resultado, la bodega se incorpora al selecto grupo de empresas que no solo buscan generar beneficio económico, sino demostrar a través de auditorías independientes que su actividad genera un impacto positivo verificable en las personas, las comunidades y el planeta.
La certificación B Corp no es un sello de marketing ni una declaración de intenciones: es el resultado de un proceso de auditoría exhaustiva que examina cinco áreas fundamentales —gobernanza, trabajadores, comunidad, medio ambiente y clientes— a través de más de 200 preguntas con evidencias documentadas. Superar los 80 puntos ya es un logro notable. Hacerlo con 121,3 coloca a Familia Torres en la élite global de empresas certificadas, por encima de muchos referentes internacionales del lujo y la alimentación sostenible.
Décadas de trabajo silencioso que hoy tienen nombre y certificado
Para quienes siguen de cerca la trayectoria de Familia Torres, esta certificación no es una sorpresa: es la consecuencia lógica de una estrategia que la bodega comenzó a construir décadas antes de que la sostenibilidad se convirtiera en tendencia. Desde los años 90, la familia Torres ha liderado en España la investigación sobre variedades de uva resistentes al cambio climático, recuperando variedades autóctonas catalanas casi extintas como la Moneu, la Forcada o la Querol, que presentan características naturales de resistencia a la sequía y las enfermedades que reducen drásticamente la necesidad de tratamientos fitosanitarios.
La bodega ha invertido además en la electrificación de su flota de maquinaria agrícola, la instalación de paneles solares en sus instalaciones, el uso de botellas más ligeras que reducen la huella de carbono del transporte y programas de restauración de cubiertas vegetales en sus viñedos para favorecer la biodiversidad del suelo. Todo ello en el marco de su programa Torres & Earth, que fija objetivos cuantificables de reducción de emisiones y que la bodega reporta públicamente cada año con datos verificados por terceros.
El movimiento B Corp en el sector vitivinícola europeo
La certificación B Corp es aún una rareza en el mundo del vino. A nivel global, apenas un puñado de bodegas han logrado el estándar, y en Europa el movimiento está en sus primeras fases de expansión. Que una bodega del tamaño y la relevancia de Familia Torres —con presencia en más de 150 países, viñedos en Cataluña, Rioja, Ribera del Duero, Chile y California— obtenga esta certificación tiene un efecto multiplicador en el sector: demuestra que la escala no es incompatible con el compromiso real, y abre el camino a otras bodegas españolas para explorar este camino.
Las cooperativas vitivinícolas francesas de Nouvelle-Aquitaine ya están estudiando el impacto de modelos similares de certificación, con el respaldo del gobierno regional. En España, donde las cooperativas representan más del 70 % de la producción vitivinícola, el ejemplo de Torres podría ser el catalizador que impulse a muchas de estas estructuras colectivas hacia estándares de transparencia y responsabilidad que el mercado global empieza a exigir con más fuerza cada año.
Lo que significa la B Corp para el consumidor de vino
Para el consumidor, la certificación B Corp de Familia Torres es una señal inequívoca de que, cuando compra una botella de esta bodega, está apoyando una empresa que ha pasado la prueba más exigente de responsabilidad empresarial que existe en el mercado. No se trata de greenwashing ni de comunicación corporativa cuidadosamente diseñada: es el resultado de una auditoría externa, independiente y rigurosa que cualquiera puede consultar en la plataforma de B Lab.
En un mercado donde el consumidor de vino es cada vez más consciente del impacto ambiental de sus elecciones, y donde el etiquetado ecológico genera todavía mucha confusión (¿qué diferencia hay entre ecológico, biodinámico, natural y sostenible?), la certificación B Corp emerge como el estándar más completo y creíble disponible. Y España, con Familia Torres a la cabeza, acaba de colocarse en primera línea de esta transformación global.