Club de Gourmets dedica su número de octubre al producto, el vino y los viajes, con los vinos de pasto de Jerez como protagonistas
La revista recupera estos blancos históricos del Marco de Jerez de la mano de pequeños elaboradores, en un reportaje que comparte páginas con una pieza sobre Castillo de Canena y una visita a la tienda gourmet Obrar, en Madrid.
Producto, vino y viajes en una misma edición
La revista Club de Gourmets lanzó el pasado jueves, 1 de octubre, su edición de octubre, un número centrado en el producto, el vino y los viajes que recorre desde el cerdo ibérico hasta las tiendas gourmet más singulares de Madrid. Entre sus piezas destaca especialmente el reportaje «Los renacidos del sur», firmado por la periodista Mar Romero, dedicado a los vinos de pasto, una categoría histórica del vino español que vuelve a ganar protagonismo de la mano de una nueva generación de elaboradores.
El renacer de un estilo casi olvidado
Romero sitúa estos blancos en el Marco de Jerez y explica que su recuperación llega impulsada sobre todo por pequeños elaboradores, alejados de las grandes bodegas tradicionales de la denominación. Los vinos de pasto, elaborados sin la crianza biológica bajo velo de flor característica del fino o la manzanilla, representan un estilo más cercano a un blanco tranquilo convencional, pero con la identidad varietal y el carácter salino propios de la zona, lo que los convierte en una vía de entrada distinta al universo del jerez para un público que no siempre busca la complejidad de un generoso clásico.
De Castillo de Canena a «el vino rebelde»
El número se completa con otras piezas que refuerzan el eje de producto y territorio: una entrega dedicada a Castillo de Canena, un reportaje sobre México, una pieza sobre el cerdo ibérico, una visita a la tienda gourmet Obrar, en Madrid, una entrega de «Extravaganza» bajo el rótulo «El vino rebelde» y un artículo sobre Casa Begoña, definida en la revista como «refugio de cocina verdadera».
Una fórmula que conecta territorio, producto y lector
La apuesta de Club de Gourmets por dedicar un número completo a cruzar producto, vino y viajes resume bien una tendencia editorial que lleva tiempo consolidándose en la prensa gastronómica española: contar el vino no como una categoría aislada, sino como parte de un relato más amplio sobre el territorio, sus elaboradores y las experiencias que un lector puede vivir visitando esos lugares. Para los vinos de pasto de Jerez, aparecer en un reportaje de esta naturaleza supone además una oportunidad de visibilidad fuera del círculo más especializado, justo cuando pequeños proyectos están apostando por recuperar un estilo que durante décadas quedó eclipsado por el prestigio de los generosos de crianza biológica.