Casa Moreiras se corona en la Cata Oficial de Ribeira Sacra en su 30 aniversario
El Consello Regulador celebra tres décadas de denominación con un palmarés que reconoce a 22 bodegas y 64 muestras, entre tintos de mencía, blancos de godello y vinos con crianza en barrica.
Treinta años de una denominación de vértigo
El Consello Regulador de la Denominación de Origen Ribeira Sacra ha celebrado su XXX Cata Oficial en un año especialmente significativo: el de la conmemoración de las tres primeras décadas de la denominación. El acto, celebrado en el Hotel Iberik Augas Santas Balneario & Golf de Pantón, sirvió tanto para premiar la cosecha 2025 como para poner en valor el camino recorrido por un territorio que ha convertido sus viñedos en terraza sobre los cañones del Sil y el Miño en una de las señas de identidad del vino gallego.
En palabras de su presidente durante el acto de entrega, los treinta años de la denominación son «sobre todo, un logro común, un sueño compartido que ha conseguido que una denominación de vino dé nombre a todo un territorio», un territorio que comparte cultura, ríos y esperanzas puestas en un futuro próspero.
64 muestras, tres categorías, una sola cata a ciegas
En esta edición participaron 22 bodegas, que presentaron un total de 64 muestras: 21 vinos tintos, 17 vinos blancos y 26 vinos de otras añadas, una categoría que incluye tanto los vinos con crianza en barrica de la cosecha 2025 como referencias de campañas anteriores que no habían participado en ediciones previas. El proceso de selección se desarrolló mediante catas completamente ciegas, supervisadas por el notario de Monforte de Lemos, y evaluadas por un panel de ocho profesionales especializados en análisis sensorial que aplicó el sistema oficial de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV).
Casa Moreiras, la gran triunfadora entre los tintos
El palmarés de tintos de la cosecha 2025 coronó con la Medalla de Ouro a Casa Moreiras, de la bodega Casa Moreiras S.L., que se impuso en una categoría dominada por la variedad mencía, la gran protagonista tinta de la denominación gallega. El resto de medallas de oro, plata y bronce se repartieron entre las principales bodegas del territorio, tanto en tintos como en blancos, en un certamen que se ha consolidado como una de las citas más rigurosas del calendario vitivinícola gallego.
Un territorio que apuesta por la viticultura heroica
Más allá del palmarés, la cata reafirma el compromiso de Ribeira Sacra con una viticultura de vértigo, practicada en bancales estrechos y pendientes pronunciadas que obligan a un trabajo manual casi artesanal. Para el aficionado, el mensaje de esta trigésima edición es claro: treinta años después de su reconocimiento como denominación de origen, Ribeira Sacra sigue demostrando que la dificultad del terreno se traduce, en la copa, en vinos de una personalidad muy difícil de replicar en otras zonas de España.