La Unesco da una segunda oportunidad a la Ribeira Sacra y devuelve su candidatura a Patrimonio Mundial
El Comité de Patrimonio Mundial, reunido en Busán (Corea del Sur), opta por la devolución técnica frente al aplazamiento más severo, y mantiene viva la aspiración del paisaje vitícola gallego a ser reconocido en 2027.
Un debate de horas que termina en segunda oportunidad
La Ribeira Sacra no será, por el momento, Patrimonio Mundial de la Unesco, aunque su candidatura sigue viva. El Comité de Patrimonio Mundial, reunido en Busán (Corea del Sur), decidió el pasado 27 de julio devolver el expediente del paisaje vitícola gallego a España para que introduzca mejoras y complete la documentación antes de volver a presentarlo, evitando así que el proceso deba comenzar desde cero. La fórmula aprobada, conocida como referral o devolución técnica, es la salida menos severa cuando una candidatura no logra la inscripción inmediata.
Un informe previo desfavorable que no cerró la puerta
La candidatura llegaba a Busán con un dictamen desfavorable del Icomos, el organismo asesor de la Unesco, emitido el pasado marzo. El informe reconocía el buen estado de conservación del territorio y la calidad de sus infraestructuras turísticas, pero cuestionaba que reuniese las condiciones necesarias para ser considerado un ejemplo excepcional de asentamiento humano tradicional, y ponía en duda que cumpliese los requisitos de integridad y autenticidad exigidos. Frente a la propuesta más dura de países como Suiza y Chequia, que defendían un aplazamiento que habría obligado a rehacer casi por completo el expediente, la devolución técnica salió adelante con el respaldo de un bloque de 15 países encabezado por Perú.
Una misión consultiva sobre el terreno
La resolución final incluye la realización de una misión consultiva del Icomos sobre el terreno, en la que España deberá reforzar aspectos como la descripción del patrimonio hidráulico —molinos y presas vinculados a la cultura del agua—, el inventario de elementos vernáculos y la documentación de la evolución histórica del paisaje. El presidente de la Diputación de Ourense, Luis Menor, calificó la decisión como «esperanzadora» y se mostró confiado en lograr el reconocimiento en 2027: «Estamos en condiciones de conseguirlo. Tenemos un año para hacerlo y vamos a cumplir».
Un cuarto bien gallego en el horizonte
De lograrlo, la Ribeira Sacra se convertiría en el cuarto bien gallego inscrito como Patrimonio de la Humanidad, tras la Muralla Romana de Lugo, el casco histórico de Santiago de Compostela y la Torre de Hércules de A Coruña. Para el sector vitivinícola de la comarca, el reconocimiento definitivo supondría un espaldarazo internacional sin precedentes para un territorio ya reconocido por su viticultura heroica en pendientes de vértigo sobre los cañones del Sil y el Miño.