La añada 2025 de Rioja es calificada como «Excelente»: tintos de estructura superior y altísimo potencial de envejecimiento
El Consejo Regulador analizó 2.176 muestras en cata ciega con un panel de 134 profesionales, el proceso más riguroso de la denominación
La cosecha del Centenario, coronada con la máxima distinción
La añada 2025 de la Denominación de Origen Calificada Rioja pasará a los libros de la viticultura española. Tras un exhaustivo proceso de análisis que incluyó la cata ciega de 2.176 muestras valoradas por un panel de 134 profesionales —con cada muestra juzgada por cinco jueces, lo que supone cerca de 11.000 valoraciones sensoriales—, el Consejo Regulador ha otorgado a la cosecha de 2025 la calificación de «Excelente». La que será recordada como la añada del Centenario no defrauda.
Para entender la magnitud del reconocimiento, basta con observar el historial reciente de la denominación: la última cosecha «Excelente» antes de 2025 fue la de 2019. Solo en cuatro ocasiones durante el siglo XXI —2001, 2004, 2005, 2011, 2019— había alcanzado Rioja este nivel. La de 2025 llega además cargada de simbolismo: coincide con el año en que la DOCa celebró su Centenario, y los vinos parecen haber entendido la efeméride.
Tintos de fruta roja y estructura superior
El informe de los Servicios Técnicos del Consejo Regulador describe los tintos de la cosecha 2025 con términos que raramente confluyen en una misma añada: equilibrio, alta complejidad, potencial aromático a fruta roja y valores elevados de polifenoles e intensidad colorante. Son las marcas de una vendimia excepcional.
La campaña comenzó con adversidad climática, pero las condiciones meteorológicas mejoraron notablemente en la fase final del ciclo, lo que permitió una maduración lenta y progresiva que rara vez consigue el viticultor por medios artificiales. El resultado es una cosecha en la que los vinos jóvenes exhiben ya una calidad, frescura e identidad territorial notables, mientras que las referencias de mayor crianza presentan un potencial de envejecimiento que apunta a décadas.
Los taninos, bien integrados desde el inicio, prometen evolucionar hacia una textura sedosa con el tiempo. La acidez, otro marcador fundamental de longevidad, aparece en valores óptimos. En términos enológicos: esta es una añada que merece paciencia, y quienes tengan la fortuna de guardar en cava algunas botellas de reserva o gran reserva 2025 lo agradecerán en diez o quince años.
Los vinos institucionales: la selección de lo mejor entre lo mejor
En la misma sesión plenaria, el Consejo Regulador seleccionó los ocho vinos que representarán a la Denominación en sus actos institucionales a lo largo de 2026. De 158 candidatos procedentes de 59 bodegas, el comité mixto de expertos eligió referencias que cubren todo el espectro tipológico de Rioja: blancos genéricos, blancos fermentados en barrica, rosados, tintos jóvenes y de distintas crianzas.
Entre los elegidos, el Vino Blanco Genérico 2025 de Bodegas Valdemar de Oyón (Álava) y el Blanco Fermentado en Barrica 2025 de Viñedos del Ternero representan también la dimensión blanca de una cosecha que, como veremos, brilla con luz propia más allá del tinto.
Qué significa para el consumidor: comprar ahora, disfrutar después
La calificación «Excelente» tiene consecuencias prácticas directas. En primer lugar, la demanda de vinos de la cosecha 2025 subirá en los próximos meses, lo que podría traducirse en una ligera presión sobre los precios de las referencias más buscadas. Los coleccionistas ya están moviendo ficha.
Para el aficionado que no quiere especular sino disfrutar, el consejo es claro: adquirir ahora los jóvenes y robles, que ya muestran todo su esplendor frutal, y reservar crianzas y reservas que no empezarán a llegar al mercado hasta finales de 2027 o 2028. La ventana de compra anticipada de las referencias con más potencial es ahora.
La añada 2025 llega además en un momento de impulso renovado para el enoturismo riojano, con la DOCa presentando un plan de iniciativas territoriales y nuevas oportunidades comerciales en mercados como Reino Unido. El tinto de Rioja tiene argumentos de sobra para seguir siendo el embajador más reconocible de la viticultura española en el mundo.