Jerez encara su vendimia con más optimismo, pero el calor de julio será quien tenga la última palabra
Las bodegas del Marco de Jerez hablan de una cosecha 'espectacular' tras las lluvias de invierno, aunque el temor a un golpe de calor extremo, como el que arruinó parte de 2025, obliga a la prudencia.
Un año que empezó mucho mejor que el anterior
El sector del vino de Jerez mira la vendimia de 2026 con una confianza que contrasta con la de la campaña pasada. Manuel Delgado, agrónomo de las bodegas González Byass, asegura que la situación actual de la viña es «espectacular» y que las previsiones apuntan a una cosecha que podría ser de las más grandes de los últimos años. La clave ha estado en las abundantes lluvias del pasado invierno, que cayeron de forma repartida y que el característico suelo de albariza —capaz de retener agua como pocos— ha sabido aprovechar a la perfección.
Esa reserva hídrica ha permitido que la viña creciera con vigor durante una primavera que, por lo demás, ha sido bastante seca. A diferencia de 2025, cuando las precipitaciones tardías provocaron graves problemas de mildiu, este año las lluvias llegaron antes de la brotación, lo que ha evitado buena parte de esas enfermedades.
El enemigo de siempre: el calor extremo
El propio Delgado reconoce que el cambio climático es ya «una realidad palpable» en el viñedo jerezano, con una tendencia alcista en las temperaturas y golpes de calor cada vez más recurrentes. El recuerdo de la campaña anterior sigue muy presente: una ola de calor con picos de 46 grados hizo que fincas que ni siquiera tenían mildiu perdieran hasta un 40% de su cosecha en apenas quince días.
«Hablemos cuando la uva esté en la báscula»
En la misma línea se expresa José Manuel Amador, presidente de la cooperativa Nuestra Señora de las Angustias de Jerez de la Frontera, que agrupa a 180 socios y unas 1.600 hectáreas de viñedo. Amador describe una uva «muy grande, muy desarrollada», con la parra «muy cubierta de vegetación», y sitúa esta campaña como equiparable a la de 2024. Aun así, prefiere no cantar victoria: «la llegada de vientos de levante o un calor excesivo podría cambiar el escenario», advierte, y resume la prudencia del sector con una frase que se repite estos días en las bodegas: «hablemos de la vendimia una vez que ha entrado por báscula».
Rentabilidad y prestigio, dos caras de la misma moneda
Amador destaca también que en los últimos años el precio de la uva ha registrado un incremento «muy rentable» para el socio, lo que resulta clave para mantener la viña en producción en un contexto de costes crecientes. Pese a los retos climáticos, los vinos de Jerez conservan su prestigio como productos únicos, con una gama que va desde un fino seco hasta un dulce Pedro Ximénez, ideal para la alta gastronomía y el maridaje. El desenlace de la campaña, eso sí, seguirá pendiente del termómetro hasta el último día de recolección.