España arrasa con 37 medallas en la sesión de rosados del Concours Mondial de Bruxelles 2026
El Salvueros 2025, de Bodegas Hijos de Marcos Gómez, logra la distinción Revelación Rosé España en un concurso que evaluó cerca de 1.100 rosados de 33 países en Cirò, Calabria.
El rosado español, cada vez más lejos del tópico
Hablar de rosado en España ya no es hablar de ese vino de verano que se tomaba en cualquier terraza sin pensar demasiado. El rosado español lleva años escalando posiciones en los concursos internacionales más rigurosos, y en 2026 ha vuelto a demostrarlo con resultados sobresalientes en el Concours Mondial de Bruxelles (CMB), el certamen de referencia mundial para esta categoría, celebrado este año en Cirò, Calabria (Italia).
La Sesión de Vinos Rosados del CMB no es un concurso cualquiera: cada edición reúne a más de 15.000 vinos de todo el mundo, evaluados mediante catas a ciegas por expertos internacionales, con el objetivo de identificar los productos de mayor calidad de cada categoría. En la edición de 2026, la sesión dedicada a los rosados contó con 50 catadores internacionales, que evaluaron cerca de 1.100 vinos rosados procedentes de 33 países.
37 medallas para España
De ese exigente proceso, España salió con 37 medallas, una cosecha de reconocimientos que refuerza el posicionamiento del rosado español en las categorías de mayor valor del concurso. El máximo reconocimiento nacional recayó en el Salvueros 2025, de Bodegas Hijos de Marcos Gómez, que obtuvo la distinción Revelación Rosé España, sin discusión el rosado español del año según el jurado del certamen.
Un vino joven con raíces muy viejas
No es la primera vez que Salvueros llama la atención del sector: el vino ya contaba con el Premio Alimentos de España al Mejor Vino Rosado 2023, otorgado por el Ministerio de Agricultura. Aunque se trate de un vino joven en su concepción, procede de viñedos de más de 60 años, un factor que aporta una concentración y una complejidad poco habituales en la categoría de rosados jóvenes.
El rosado, categoría en plena efervescencia
El resultado del CMB 2026 confirma una tendencia que el sector lleva tiempo señalando: el rosado ha dejado de ser el hermano menor del tinto y del blanco para convertirse en una categoría de pleno derecho, con vinos que compiten de tú a tú con los mejores del mundo en los concursos más exigentes. Para el consumidor español, el palmarés funciona como una guía fiable: detrás de cada medalla hay una cata ciega frente a un jurado internacional, sin margen para el marketing.