El vino blanco supera por primera vez la mitad de la producción española con el 57% del volumen
La OIVE confirma un giro estructural: el blanco gana casi ocho puntos desde 2017 mientras Rueda lidera y Rioja apuesta con fuerza por sus variedades blancas.
Un vuelco histórico en la producción española
El vino blanco ya supera la mitad de la producción total en España. Según los datos analizados por la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE), en la campaña 2025/2026 el blanco representa el 57% del volumen producido hasta abril, mientras que los tintos y rosados suman el 42,9%. La diferencia supone casi ocho puntos más para el blanco si se compara con la campaña 2017/2018, un cambio de composición de la oferta española que la interprofesional calificó de estructural.
Los datos, presentados el 15 de junio durante un seminario de la organización, proceden del Sistema de Información del Mercado del Sector Vitivinícola (INFOVI). La directora de inteligencia económica de la OIVE, Begoña Olavarría, explicó que el avance del blanco se produce al mismo tiempo que baja el peso de los tintos y rosados dentro del conjunto de la producción nacional.
Existencias históricamente bajas
La interprofesional puso también el foco en las existencias. El arranque de la campaña 2025/2026 se produjo con unas disponibilidades «históricamente bajas»: la suma de existencias iniciales y producción situó el volumen total en 62,5 millones de hectolitros, el nivel más bajo de las dos últimas décadas. A cierre de abril de 2026, las existencias finales se situaban en 35,5 millones de hectolitros, un 2,9% menos que un año antes.
Rueda manda, Rioja empuja
En el mapa de los blancos españoles, la Denominación de Origen Rueda mantiene el liderazgo con su variedad verdejo, fresca y aromática. La segunda posición, por encima de los albariños de Rías Baixas, la ocupa la DOCa Rioja, que apuesta con determinación por los blancos desde variedades tradicionales como la viura y la malvasía hasta la tempranillo y la maturana blancas, pasando por la garnacha blanca. Esta última uva prospera especialmente en la denominación tarraconense de Terra Alta, que concentra la mayor superficie de garnacha blanca del mundo.
Una tendencia que responde al consumidor
El auge del blanco no es un fenómeno aislado. Según la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), el consumo mundial de vino blanco ha crecido de forma sostenida en lo que va de siglo, situándose ya en torno al 40% del total, frente a la relativa disminución de los tintos. La bodega Familia Torres apunta que esta tendencia refleja la predilección de los consumidores por vinos más ligeros durante todo el año, junto a una sofisticación creciente del gusto: al lado de los blancos jóvenes y directos empiezan a destacar los blancos con crianza, con mayor estructura y complejidad. Para el lector español, el dato confirma que el blanco ha dejado de ser una alternativa estacional para convertirse en protagonista de la mesa durante los doce meses del año.